De chica quería ser maestra para estar rodeada de libros, por esta razón siempre los preferí a otras opciones. Mi biblioteca tiene muchos ejemplares en Inglés, idioma que en principio me fue "impuesto" por mi padre cuando adolescente, y que luego me dio el trabajo que actualmente tengo. Siempre voy a estar agradecida a su visión, y gracias a Dios se lo pude decir. Hace aproximadamente 3 años decidí que quería volver a estudiar otra carrera, y como los libros son algo que me apasionan la elección no ofreció dudas.
Estoy feliz con el instituto que elegí, y he tenido la suerte de conocer a muchos amigos nuevos. Ya estoy a mitad de camino, y si todo continúa como hasta ahora, en breve tendré mi título.